Demuestra
- Fuga que cierra
- Pacientes que se pierden antes de llegar a la agenda
- Evidencia que produce
- Conversaciones atendidas y citas agendadas, contadas
Consultorios Mendoza · Oaxaca de Juárez
Hay una fuga en su consultorio que ningún corte de caja muestra — porque las personas que la producen nunca alcanzaron a ser pacientes.
💻 Si puede, ábrala en una computadora: la calculadora se aprecia mejor.
El paciente que cancela, usted lo ve.
El paciente que nunca llegó, no.
Ninguna de ellas aparece en su reporte como paciente perdida. No están en ninguna lista. Ese es el dinero invisible.
Con sus propios números
Mueva los controles hasta que reflejen su consultorio. No son cifras nuestras: son las suyas.
Estudios, control, procedimientos y consultas siguientes. Si prefiere no estimarlo, déjelo en cero: la cuenta contará solo la primera consulta.
Se le va cada mes
$5,418
Cómo se calcula: pacientes por semana × 4.3 semanas × proporción que se pierde × (primera consulta + valor posterior). No afirmamos que cada contacto perdido se habría convertido en paciente — por eso los escenarios recuperan solo una parte.
Y aun así, esta cuenta se queda corta ↓
6 pacientes nuevos le escriben cada semana.
Solo 2 terminan con otro especialista porque nadie respondió a tiempo.
2 × $700 de primera consulta = $1,400 por semana.
≈ $5,600 al mes
Pero la primera consulta no es todo lo que vale un paciente. Algunos vuelven, requieren estudios, control prenatal, procedimientos, seguimiento durante años.
¿Cuánto vale realmente una paciente durante los meses que sigue con usted?
Una oportunidad perdida puede valer mucho más que el precio de la primera consulta. La consulta es simplemente la parte que se ve con facilidad.
Ese número solo lo sabe usted. Multiplíquelo por las que nunca llegaron.
Dónde se escapan
En cada espacio entre una etapa y la siguiente puede perderse alguien. No inventamos porcentajes: solo nombramos dónde ocurre.
Antes de seguir leyendo
Una mujer que busca ginecólogo rara vez está esperando quieta. Está comparando — y no solo entre médicos.
Su prestigio médico es real y pesa. Pero puede no alcanzar si otra opción le hizo más fácil dar el siguiente paso.
Toque cualquiera de estas preguntas y se abrirá WhatsApp con el mensaje listo. Conteste como lo haría una paciente suya.
Y dos cosas que le pedimos hacer usted mismo, porque son las que más dicen:
Grábele una nota de voz contando síntomas, como lo haría una paciente apenada.
Mándele la foto de un resultado de laboratorio o una receta y vea qué hace con ella.
Fase 1 · Empezamos aquí
Si la fuga más grande está entre el mensaje y la agenda, resolvamos exactamente eso primero. Nada más.
La pregunta que responde esta fase
¿Cuántas oportunidades se rescatan solo con evitar que se pierdan antes de llegar a la agenda?
No prometemos un número. Lo medimos con sus conversaciones reales.“Marque 1 para citas, 2 para precios”
Conversa. La paciente escribe como le nace y se le entiende.
Pide que todo se escriba
Escucha notas de voz y lee las fotos de estudios que le mandan.
Manda un link para que la paciente agende
Consulta su agenda real, ofrece los huecos que existen y deja la cita puesta.
Contesta encima de su asistente
En cuanto una persona del consultorio responde, se hace a un lado hasta que ustedes lo devuelvan.
Sigue vendiendo la cita ante una urgencia
Ante un sangrado, dolor intenso o presión alta en el embarazo, deja de agendar y manda a urgencias.
Inventa cuando no sabe
Si un dato no está cargado, lo dice. Nunca da un precio ni una indicación que usted no haya autorizado.
Sobre su equipo
Esto no reemplaza a nadie: reparte el trabajo según quién lo hace mejor. Su asistente no desaparece del cuadro — recupera las horas que hoy se le van escribiendo lo mismo una y otra vez.
No buscamos que su asistente trabaje menos. Buscamos que deje de trabajar como software.
Fase 2 · Cuando la primera ya esté dando resultado
El agente rescata oportunidades en la entrada. De aquí en adelante, evitamos que se pierdan una vez que ya están dentro.
Cada persona que escribe deja de ser un mensaje suelto y se convierte en una ficha con historial: qué preguntó, qué se le respondió, cuándo vino la última vez, qué quedó pendiente.
La memoria de quien contestó ese día
Un expediente de contacto, ordenado y buscable
“¿Alguien le dio seguimiento a la señora?”
Un tablero donde se ve en qué punto va cada paciente
Cancelaciones que nadie retoma
Confirmaciones y reagenda que ocurren solas
Fase 3 · Cuando ya haya evidencia de las dos anteriores
Aquí dejamos de atender solo a quien llega y vamos por quien ya estuvo. Las pacientes que atendió en los últimos años son el activo más valioso del consultorio, y hoy está quieto.
Cómo trabajamos
No le pedimos que nos crea.
Le proponemos medirlo.
No le pedimos un salto de confianza. Le pedimos empezar por una sola fuga. La siguiente aparece únicamente cuando la anterior ya produjo evidencia para justificarla — evidencia de su consultorio, no promesas nuestras.
Fase 1 demuestra · Fase 2 consolida · Fase 3 recupera
Cuando un sistema cuesta menos que lo que ayuda a recuperar, deja de ser un gasto de tecnología y se vuelve parte de la infraestructura del consultorio — como el ultrasonido o la recepción.
La única forma de saber si esto sirve para su consultorio es escribirle. Contesta a cualquier hora, incluso ahora.
Escribirle ahora por WhatsApp